7 averías de lavavajillas industriales que evitas con mantenimiento
Un lavavajillas industrial parado en plena hora punta es uno de los peores escenarios para un restaurante: vajilla acumulada, servicio ralentizado y prisas. La buena noticia es que la mayoría de averías son evitables con un mantenimiento sencillo y constante. En Multiservicios Vallès, con servicio técnico propio, vemos cada semana las mismas causas. Estas son las 7 más frecuentes y cómo prevenirlas.
1. Cal e incrustaciones (el enemigo nº1)
El agua dura deja cal en la caldera, las resistencias y los brazos de lavado. Reduce el rendimiento, mancha la vajilla y acorta la vida del equipo. Prevención: un buen descalcificador/tratamiento de agua y ciclos de descalcificación periódicos.
2. Bomba de desagüe atascada
Restos de comida, huesos o servilletas acaban en el desagüe y bloquean la bomba. Prevención: usar siempre el filtro, limpiarlo a diario y hacer un prelavado/retirada de restos antes de cargar.
3. La resistencia no calienta
Si el agua no alcanza temperatura, ni lava ni higieniza bien. Suele deberse a cal sobre la resistencia o a un fallo del termostato. Prevención: control del agua y revisión de temperaturas en el mantenimiento.
4. Dosificadores de detergente y abrillantador
Una dosis incorrecta da vasos con restos o con velo. Los tubos peristálticos y las bombas dosificadoras se desgastan. Prevención: revisar dosis y estado de los tubos; ajustar según la dureza del agua.
5. Brazos de lavado obstruidos
Si las boquillas se tapan con cal o restos, el agua no llega a toda la vajilla. Prevención: desmontar y limpiar los brazos de lavado y aclarado con regularidad.
6. Juntas de puerta y fugas
Las juntas se endurecen y aparecen fugas o pérdida de temperatura. Prevención: limpiar las juntas, revisar su estado y sustituirlas a tiempo.
7. Electrónica y sensores
La humedad y los picos de tensión pueden afectar a la placa o a los sensores de nivel/temperatura. Prevención: instalación eléctrica correcta y diagnóstico por un técnico ante errores recurrentes.
La clave: mantenimiento preventivo
La mayoría de estas averías se evitan con limpieza diaria, tratamiento del agua y una revisión periódica. Un equipo con mantenimiento dura más, gasta menos y no te deja tirado en pleno servicio. Contar con un SAT propio que conozca tu máquina marca la diferencia entre una parada de horas y una de minutos.
Nota: las intervenciones eléctricas y de fontanería deben realizarlas técnicos autorizados. Esta guía es orientativa.
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